quién soy

Llevo muchos años trabajando con diferentes marcas, negocios, PERSONAS. Y por alguna razón me ha costado dar este paso de oficializar en un único lugar, mi propia web, todo lo que hago.

Me apasiona la comunicación, la verdad es que me maravilla cómo la forma en que decimos las cosas, y la propia magia de las palabras puede salvarnos de una guerra o llevarnos al lugar que nunca imaginamos.

Nunca quise ser emprendedora. Me gusta decir que me dedico a ayudar a la gente. Eso es ser emprendedora si cobras por ello, estarás pensando. Así es.

He vivido en Chile durante 7 años donde hice muchísimo SEO, aprendí marketing digital en una increíble empresa y un equipo que fue creciendo de 2 a 20 personas en apenas unos años. Todo lo que sé de base, probablemente es gracias a esa época donde crecer no era una opción sino una obligación. Crecía yo fuera de la oficina, y hacíamos crecer también a la empresa por dentro. También tuve mi propia consultora con un increíble socio.

Después volví a España y aquí ha sido otro mundo por descubrir. Una nueva vida, no sé cuantas llevo. Pero hay algo que siempre permanece: la relación que tengo con la comunicación en todas sus formas.

Estudié Audiovisuales y Magisterio, tengo un máster, varios cursos de marketing, un posgrado en marca, y estoy a mitad de otro máster. ¿Y sabes qué? Lo que más me ha enseñado es la experiencia.

Mi visión

«Todo se puede» le digo muchas veces a mis clientes. «Todo se puede desde la comunicación, pero tiene que tener sentido». Es verdad. Podemos comunicarlo todo. Pero hay que saber.

Quién nos ve y escucha. Dónde estamos metidos. Por qué hacemos lo que hacemos. Qué queremos conseguir. Antes de llegar a una definición, hay grandes preguntas que deben ser respondidas. Y ahí es donde me gusta trabajar y donde creo que todo puede cobrar sentido. ¿Sabes qué ofreces y por qué lo haces?

Entonces contémoselo al mundo.

“Lo primero que se pierde de los ausentes es la voz”

— Mariana Enríquez

¿por qué la comunicación digital?

No lo sé. Lo único que sé es que cuando hago una marca, tengo ganas de conocerla y darle un abrazo. Cuando escribo un texto, me sorprende que a día de hoy me siga produciendo tanto placer. Cuando llegas y me cuentas tu negocio y veo lo mucho que lo quieres, me dan ganas de que todo el mundo vea lo fantástico que es. Quiero que salga en Google ya, hacer unos copies que dejen huella y enviarte a casa de vuelta con abrazo diciéndote que todo va a estar bien. Que yo me encargo.

¿yo y quién más?

Algunos proyectos los asumo sola, y otros con socixs en quienes confío al 1000%. Esto es importante, porque una mente de equipo piensa muchísimo mejor que una mente solitaria, porque los tiempos se pueden acortar, pero sobre todo porque es la única forma de entregar servicios de principio a fin sin que la calidad no se vea afectada. Si te rodeas de grandes profesionales especializadxs en diferentes áreas complementarias a la tuya, ocurre la magia.